Rubén Cárcamo Bourgade

martes

SOY CUICA ¡ Y QUÉ ! (Una crónica confidencial)

La SOLE, en unos de esos asados de cordero al palo que hacíamos en casa de La Dehesa con barítonos y sopranos para que entre copa y copa degustáramos el vino de mérito, me dijo:

- Soy Cuica. ¡Y qué!

- ¿Y qué? Y nos lanzamos a reír.


Lo que pasa es que tenemos muchos amigos izquierdosos pero son todos cuicos. No hay ni uno solo no cuico. Incluso hasta redset, pero cuicos. Y también derechosos pero eso sí; asomados. Es que te morí. Yo adoro a la SOLE , pero por cuica más. Ella “ES” la reina. No hay dudas. ¿Pero qué clase de cuica es?
La gente cree que ella es conservadora, ultra religiosa, cerrada, y miradora en menos. Y que tiene mucha plata. Es de muy mal gusto hablar de plata. Puede que la SOLE no tenga ni cable, pero es lo más cuica que hay y es adorable por donde la mires.
En el mundo cuico era muy mal visto ser pro gay-aborto-divorcio. Eso era antes. Ahora hay que tratar de pasar piola, así es que se acepta; pero en los otros. A ella le carga aparentar. La cuiquez le viene por clase, por alcurnia y todo esta cuiquez también le da risa. Me emociona cuando saca su do de pecho y dice ¡Tschile! Es como un Chile bien primaveral (Ahora entiendo de donde viene eso de “tschentro tschocial”). ¿La has visto con su collar de perlas? ¡El tremendo abolengo se le sale! Demasiado. Además es rubia de verdad y el collar de perlas es el de su bisabuela. Seguro.
Me acordé de ella porque hablando con la Constanza - yo hablo, no converso - me dijo que iba a poner a Rocío – su niñita - en un Liceo. Y sus amigas le dijeron:
- ¿O sea, va a seeeer niña de Liceoooo? Fue un grito en el cielo.
La Rocío tiene nueve añitos y carita de revista. ¿Qué va hacer allí? Cuiquear el Liceo pues. Ojalá. Es Preciosa. Demasiado.

Hay excesivas categorías de cuicos, así es que le pedí a mi hija que me explicara eso de la cuiquez. Para tantear si sabía, le pregunté:
- Qué es un hipster?     Y sabía.
- Son los que hacen del estar, un paso adelante de "lo último".
- Te pasaste. Explícame porfi.
- Bueno. Por más que todos tengan Blackberry, lo que “hay que tener” es: iPhone, Instagram, Whatsapp y Viber para ser hipster. Y Fotolog. Hay que usar pelo a los hombros, anteojos Wayfarer de lectura y un corte de ropa impecable. Comer en bodegones clásicos, ir a recitales de bandas indie. Sobre todo comer orgánico. Es de Libros, libros y libros. Y de fondo, música y música. Siempre música.
- Qué bueno que saliste de La Dehesa papá, porque eres como progre, artista y natural y de toda esta onda de andar en bici. Estar allá era muy de perno.
(Tate)… Y continuamos  nuestra trayectoria en el city car y me siguió explicando. City car ¿Te ubicas?   No 4 x 4.
...
Hay cuicos Hipster, cuicos Seduc. Lo mejor de los cuicos Seduc es que "rezan por ti" por pura buena onda.
Hay cuicos Supremos, cuicos Agrónomos que es como el cuico básico, original y autóctono o antiguo latifundista; “pije”, “futre” “jaibón”, “paltón”, “pituco”, “pirulo” y es el de apellido. 
Hay cuicos Pato. El papá de la Fran era un cuico Pato y le decían así porque era de esos que impostaban la voz,   con gomina-gel y miraba en menos. Y por lo mismo no era G.C.U. 
- ¿Ah? 
- Gente Como Uno. 
- Ah.


Es increíble que en el cuiquerío exista tanta diversidad. Lo que pasa es que todo cuico discrimina.
Bueno, hasta los que dicen no discriminar; discriminan. Y eso es parte del ser nacional.
Está el cuico progre, el cuico tradicional o sea el cuico - cuico.
También el cuico abajista. Lo de abajista ya lo había escuchado.
También hay subgrupos, por ejemplo; la mayoría de los cuicos progre son hipsters y vegetarianos o veganos u ovo vegetarianos, o lacto vegetarianos, incluso ovo lacto vegetarianos. Los Cuicos Supremos  son lo más cuico que hay entre todos los cuicos. Son los que salen en la vida social en los diarios y de apellidos vinosos. No, si la diversidad es inmensa.
También me confesó que en su colegio me decían cuico hippie. A mí, llamarme cuico hippie; una mezcla de redset con cuico progre. No me hizo gracia. Así es que me puse a investigar cómo pudieron clasificarme de cuico hippie y me encontré con un blog genial que se llama CUICOTERAPIA. Allí están casi todos los cuicos posibles de conocer en este mundo. 
Ahí les va el link:
http://cuiquerias.blogspot.com/2014_04_01_archive.html 

Menos mal que no me clasificaron de “chulo” o “rasca” o “tres cuartos”. Hubiera sido invivible.
Me quedó claro que los cuicos fachos, conservadores, ultras religiosos, cerrados, prepotentes, explotadores, miradores en menos, son los menos. Que hay gente con mucha plata y ni un solo pelo de cuica. 
La lógica indica que un cuico no es un aristócrata, porque un aristócrata tiene sentido de la nación o sea son rotos encachados e inmensamente escasos, - no más de tres familias - pero existen. Son "la fronda" que le dicen.  Al cuico le interesa el poder por el poder, que es una cosa muy de medio pelo porque el medio pelo no tienen prudencia ni tino; dos virtudes que la aristocracia valora y practica, o sea, ser cuico político es muy de medio pelo. El cuico a pesar de sus millones, envidia la pertenencia a la aristocracia y ante ella se comportan con un servilismo que epata. Aunque el aristócrata no tenga los millones del cuico con patrimonio, tiene apellidos. Y si son dos; es imparable. Un aristócrata siempre tendrá las puertas abiertas solo por haber nacido. Para los medio pelos, siúticos y guajos, los aristócratas son simplemente; "ricos". No los captan. ¿Te explico? Son lo High born; los jaivones. Parientes lejanos de Los Jaivas; High Bass. Es un chiste cuico. Aj! Aj! Aj!    ¿Viste que se rien distinto?
Mi primera aproximación al cuiquerío fue con un new rich, cuando me dijo horrorizado:
- Mi hija se va a casar con un profesor de Educación Física. ¿Te imaginai? ¡Ese sueldo es lo que ella gasta en bencina al mes!
Obvio lo que me decía. Era muy amable con la gente humilde, de muy buena onda, de mucha ayuda social y muy comprensivo con la "gente de esfuerzo". Pero hasta ahí no más.

Creo que a mí me tiene por siútico porque hablo gramaticalmente y me sospecha como aspiracional porque siempre me las he dado de liceano. 
Los cuicos están muy atentos al lenguaje porque allí está el filtro. Una persona que tiene clase, abolengo; por decirlo de alguna manera, tiene un cierto estilo de uso del lenguaje y ciertas costumbres identitarias. 
Así me enteré que la clave es el lenguaje. Las palabras,  las palabras. Allí está la clave. La GCU nunca “escucha”, sólo “oye”. No usa “lentes”, usa “anteojos”. No tiene “deseos de ", sino “ganas de”. “Se pone colorada” y nunca “roja”. Nunca “se coloca” sino que “se pone”. Va al “teatro” y nunca jamás va al “cine”. Un hombre está casado con “su mujer” y no con “su señora”, ni con “su esposa”. No “invita”, sino que “convida”. Y jamás dirá “dama”, palabra execrable y que sólo podría emplear  Pompi Abarca.    José Agustín me dice que eso lo hace por horny,  pero yo creo que es por siútico.   
Atroz es despedirse diciendo “chao” en lugar de “adiós” o “hasta luego”; o decirle al padre o a la madre “papi” o “mami”. Caerá a la clase media por ese solo hecho. Toma el té”,  no “toma la once”. Téngase presente que estas exigencias idiomáticas, coinciden con la exigencia de la ortodoxia gramatical. 
Lo más terrible de un cuico es parecer ostentoso. Y el acabóse: siútico. La marca es ser sobrio en toda circunstancia. Fundamental no llorar en los sepelios como la hace el medio pelo, ni hacer dramas con la vida personal como los guajos del facebook. Nunca hay que moquear el medio ambiente con sollozos. Esta frase me sale del alma.
Ayer le posteé a mi viejo profe diciéndole que tenía “parada de cura pero coraza republicana”. Nada más republicano que un liceo. Y la parada de cura me venía por mis años en el S.S.R. No. Nada que ver con la Gestapo. Esos cuatro años no me alcanzaron para el carnet de cuico. A lo más que llegaría, sería  a Izquierda Cristiana que es por lo demás bastante cuica. Hoy, muchos de esos compañeros “de colegio” son Legionarios, Schoenstattianos, Opus Dei o  UDI. Obvio. Incluso los hay pinochetistas, discriminadores y pechoños al máximo. Ser cuico pinochetista es lo peor de lo peor, pero los hay. 
Los Supremos, esos sí, son como la encarnación de todos los cuicos malos. Los que todos odian y se llenan de hijos. No tanto por la cosa religiosa, ni por prestar el cuerpo como dijo la Enna, sino porque son más horny no más.
Lo mejor de un cuico es posar de sencillo. Te da clase. Es que ser cuico es como tener línea de crédito para ningunear y ubicarte en el mundo real. Así cualquiera phom!
Se me olvidaba, cuico viene del idioma quechua y significa lombriz. Así que no me ofendas roto picante.