Rubén Cárcamo Bourgade

martes

EZRA POUND, un poeta catalogado de maldito a maldecido.

Miembro de la “Generación Perdida”, fue un vanguardista del lenguaje, pero su cercanía al fascismo lo convirtió en un paria. 

Ezra Pound, poesía eterna

En ese rincón de un vergel de la isla San Michele, lejos del Idaho que lo vió nacer, de Londres donde se reinventó como poeta y del París que era una fiesta de vanguardias, esta ese nombre EZRA POUND,  Venecia, a donde fue a morir, arropado por los brazos de su única hija, quien no dudó en proteger a ese 'padre fascista' que se declaró insano para evitar la pena de muerte que le esperaba tras ser acusado de traición a la patria una vez finalizada la Segunda Guerra.

A la obra del poeta, ensayista, músico, crítico. Amado, odiado y olvidado, nacido en EE.UU. y fallecido en Italia no se se le puede hacer justicia. No nos corresponde. Solo hay que leerla. 


CANTOS
47 años tardó Pound en crear su poema de 116 secciones, en el que la historia de la humanidad convergen en geografías e idiomas, en el que cuestiones sociales como la economía coquetea con el sistemas de gobierno y la cultura occidental se funde con la asiática. 
El autor de la Generación Perdida, que aprendió a boxear junto a Hemingway, que algunos llamaron 'el Trotsky de la literatura', que fue anticomunista y que en radio Roma militó a favor de Benito Mussolini, y que a pesar de su racismo admirada los mitos africanos y la filosofía china, es un personaje controversial.

Leer a EZRA POUND es una experiencia única.  No se puede leer a Pound sin proyecto (ideológico, político) y sin formación (en el sentido estrictamente literario). Esto implica superar muchos prejuicios, incluso mediáticos y académicos, pues Pound está por encima de eso: es un poeta con amplia y absoluta formación estética que plantea una dialéctica un tanto incómoda para el sistema ideológico binario ("izquierda", "derecha", etc.) 

En 1920, fotografiado por EO Hoppe
La obra de Pound no tiene precedentes. De forma dialéctica, logra confrontación a nivel estético e ideológico, lo que aún incomoda al sentido común de cierta posición económica social y por tanto cultural. Como poeta no es leído, y como político (o profeta) no es -no ha sido - comprendido.
Pound pregonó tantas veces la posibilidad de leer la poesía china, los trovadores provenzales y occitanos, el dolce stil nuovo y tantas otras posibles poesías, con otros ojos. Llevó esto más allá y diría que también nos permitieramos leer el presente con otros ojos, fijando nuestras propios cánones más allá de los cánones académicos, confiando en las posibilidades de la imagen antes que en la metáfora y pensando la poesía en términos musicales muy distintos de los que plantea el metrónomo de las formas fijas tradicionales. 
Los Cantos, son una de las mayores obras que el siglo XX le lega al futuro. Son tan importantes como la Divina Comedia, como el teatro de Shakespeare, como las novelas de Flaubert, como el Ulises de Joyce y, perdonando la ignorancia del hemisferio norte, como el Gran Sertón: Veiredas de Guimaraes Rosa.

Un 2 de mayo de 1945 los partisanos italianos arrestaron al poeta que había tenido un rol significativo en las actividades propagandísticas de Mussolini. Se entregó luego a las fuerzas estadounidenses y fue encarcelado en un campo de prisioneros en Pisa, donde bosquejó los Cantos pisanos (primer Premio Bollingen de la Biblioteca del Congreso en 1948), que marca un nuevo quiebre en su obra, que pasa ser más reflexiva sobre la ruina de Europa y su lugar natural en el mundo.

En 1985, Olga Rudge, quien fue su pareja en sus último 40 años de vida comentó: "Ezra no se interesaba por la política. A él le gustaba la economía. Era un hombre justo y austero. Odiaba la usura, combatió el imperialismo económico de Estados Unidos, la política de los bancos. Es como cuando dicen que era antisemita. Es todo falso. Él nunca perdió a sus amigos judíos".

"En 1961, después de la guerra, Ezra conservó a todos sus amigos judíos. Lo que no soportaba era el interés mezquino. Era un hombre recto. Durante la guerra yo tuve que irme a vivir al campo porque me habían secuestrado esta casa, que era de mi padre desde 1921. A él le hubiese bastado una palabra, un gesto a alguno de los personajes importantes de entonces, para que nos devolvieran la casa, pero no lo hizo. No quería nunca pedir privilegios".

Y respecto de su filiacion fascista, sostuvo: "Y en cuanto a Mussolini, lo que le gustaba a Ezra es que todos decían que en Italia las cosas funcionaban, que había limpieza y orden. De hecho, los más enamorados del Duce eran, entonces, los extranjeros. Quien sí estaba enamorado de Mussolini era el embajador norteamericano de entonces, Richard Washburn, hasta el punto de que convenció al fundador del fascismo para que escribiera su autobiografía".

Cuando se habla de Pound se le suele catalogar entre los "autores malditos" por su postura política de derecha, un destino similar al de Celine. ¿Cuánto condicionó su posición política a la difusión de su obra? Ciertamente la mediatización política y su encierro por traición a los Estados Unidos, terminó dando más difusión a su nombre que a otros poetas. Algo que no ocurre con su obra: nadie sabe de Villon, de poetas provenzales, o de cómo se compone una sextina. Sólo dicen que fue un poeta "fascista".
Hay un error muy difundido que consiste en atribuirles las vanguardias a la izquierda y la tradición a la derecha. Si uno revisa las ideas políticas de T.S. Eliot, de Wallace Stevens, de E.E. Cummings, de William Carlos Williams, James Joyce, Samuel Beckett, etc, incluso de Jorge Luis Borges por ejemplo, ese mito bienpensante se desmiente. Pound no fue nazi como Celine o como Gottfried Benn, Heidegger o von Karajan). Fue fascista por razones más complejas, ligadas a su obsesión económica y a la idea de que la usura era la raíz de todos los males de Occidente. 
Juan Gelman, que no era de derecha, lo dijo: "El fascismo arruinó la vida personal de Pound, pero no su literatura, en la que prácticamente no interfirió". En líneas generales, así se entendió en casi todo el mundo y su reputación no hizo más que crecer con el paso del tiempo.

Ezra Pound en Venecia
La obra de Pound tiene un efecto narcótico, adictivo. Por eso es tildado de "fascista". 
Hay mucho que aprender sobre el arte de escribir literatura, en sus poemas y en sus escritos. Que alguien le diga a un poeta joven o viejo, que no escriba "lentos territorios de paz" porque lo abstracto termina ensuciando lo concreto queriendo decir nada,  ya sería motivo suficiente para querer leerlo. Que le aconseje a los poetas practicar del mismo modo que una maestra de música hace escalas antes de dictar clase en la primaria, es un consejo tan lleno de verdad y sentido común que casi no se escucha. Supongo que por todo eso vale la pena leerlo.

Una placa de mármol sin fecha dentro de un pequeño vergel. 
No hay fechas porque hay autores que nunca mueren, que nunca han nacido, son eternos.

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