Rubén Cárcamo Bourgade

sábado

SIONISMO CRISTIANO

Iglesia de Dios Padre Misericordioso. Arqto: Richard Meier. 
Ubicación: Tor Tre Teste, Roma, Italia.1998–2003
Modernismo tardío: predominio del color blanco, geometría limpia y uso intensivo de luz natural.
Fachada icónica con tres grandes "velas" o conchas curvas de hormigón prefabricado blanco.
Uso innovador de cemento fotocatalítico para mantener el blanco impoluto y autolimpiante.
Las velas representan la Trinidad; el interior es sereno, luminoso y minimalista.
Según los datos más recientes y oficiales, en Chile el 74,2% de las personas mayores de 15 años declara tener alguna religión o credo. Este dato debiera bastar - en vez de entrar en dime y diretes filosóficos más que teológicos - para que la izquierda entienda y asuma el poder de la fe. Allá tú si la cuestionas. Arremeter contra ella no te va a servir para la praxis política de tus sueños. Desde el punto de vista doctrinal, mira cómo está el mundo de la fe; en una batalla de primera línea. 
El sionismo cristiano —entendido como la creencia de que el Estado moderno de Israel cumple directamente profecías bíblicas y constituye un requisito teológico indispensable para la Segunda Venida de Cristo— surge principalmente de corrientes protestantes evangélicas, en particular del dispensacionalismo del siglo XIX. Sus principales raíces están en figuras como John Nelson Darby y en la popularización a través de la Biblia de Referencia Scofield (1909). 

Esta visión separa estrictamente el destino de Israel (como nación étnica y territorial) del de la Iglesia, y ve el regreso judío a Palestina como signo profético literal y escatológico. Este discurso no proviene de la tradición católica ni de la Iglesia primitiva, sino casi exclusivamente de corrientes protestantes evangélicas dispensacionalistas (interpretación literal de la Biblia) del mundo moderno. 

La Iglesia Católica mantiene una postura clara y equilibrada: 
1.- Reconoce diplomáticamente el derecho del Estado de Israel a existir. 
2.- Condena firmemente el antisemitismo. 
3.- Aboga por una solución de dos estados (Israel y Palestina) y por la paz, la justicia y la reconciliación en Tierra Santa. 
4.- Rechaza cualquier teología que ate la salvación, el plan divino o las promesas bíblicas a un proyecto político-nacional moderno. 


Según el Concilio Vaticano II, el Pueblo de Dios ya no se define por tierra, linaje o fronteras, sino por la fe en Jesucristo; las promesas del Antiguo Testamento se cumplen espiritualmente en la Nueva Alianza donde cabe TODO el mundo de cualquier raza, linaje o territorio. Por tanto, no existe obligación religiosa católica de apoyar políticamente el sionismo ni de ver el Estado de Israel como cumplimiento profético obligatorio. 

Recién en enero de 2026, los Patriarcas y Jefes de Iglesias en Jerusalén (incluyendo católicos) condenaron el sionismo cristiano como una “ideología dañina” y “falsa enseñanza” importada principalmente de corrientes evangélicas: 
a) Corrompe el mensaje bíblico de amor, justicia y reconciliación, 
b) Fomenta divisiones. 
c) Confunde y genera agendas políticas externas, y 
d) Perjudica la unidad cristiana y la presencia local de cristianos en la región. 

El caso del Partido Social Cristiano (PSC) de Chile, partido de derecha conservadora fundado en 2022 y fuertemente vinculado al mundo evangélico pentecostal y conservador chileno, incorpora en su ideario y acciones públicas elementos del sionismo cristiano evangélico: 
1.- Apoyo explícito y visible al Estado de Israel (ej. diputadas Sara Concha y Francesca Muñoz ingresando al Congreso con bandera israelí durante la Cuenta Pública de junio de 2025. No, no eran "ridículas", expresaban su sionismo cristiano) 
2.- Comunicados defendiendo a Israel en el conflicto Gaza. Esta postura refleja la teología dispensacionalista protestante, no la doctrina católica. Han inyectado un conservadurismo pinochetista y pro-sionista. 

Estas posturas conservadoras actuales en sectores evangélicos como el PSC tienen raíces profundas en el apoyo mutuo durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990). La dictadura, distanciada de la Iglesia Católica por su defensa de los derechos humanos, buscó legitimidad en iglesias evangélicas pentecostales y conservadoras. 
Eventos claves incluyen: 
La Declaración de apoyo al gobierno militar firmada por 32 pastores en diciembre de 1974. 
La inauguración de la Catedral Evangélica con presencia de Pinochet. 
La instauración del Te Deum Evangélico anual desde 1975. 

Todo eso generó beneficios estatales, reconocimiento, visibilidad en medios que impulsaron un crecimiento explosivo de estas iglesias: de minoría (6% pre-1973) a segunda religión mayoritaria (alrededor del 15-18% actual). 

El legado de esa alianza histórica moldea hoy la orientación derechista y pro-sionista de formaciones políticas como el PSC, más que una tradición católica o evangélica primitiva. Desde la perspectiva de la condena de los Patriarcas de Tierra Santa y de la Teología Católica tradicional, este tipo de sionismo cristiano puede verse como una importación ajena que introduce confusión doctrinal en contextos donde se mezcla la fe y la política. 

Si no se distingue claramente el discurso que presenta al Estado de Israel como profético y teológicamente indispensable, proviene casi exclusivamente de corrientes protestantes evangélicas dispensacionalistas —y no de la fe católica—, se corre el riesgo de imponer una visión teológica ajena a la tradición católica. 

El objetivo es: 
Generar confusión doctrinal entre católicos. 
2° --> Afectar la libertad religiosa, al equiparar la crítica legítima al sionismo político con antisemitismo, lo que podría silenciar o discriminar voces católica como ocurrió en el caso de Carrie Prejean Boller.


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