Rubén Cárcamo Bourgade

domingo

EUGENIO LIRA MASSI

Visité hace poco el ex Congreso Nacional. Al recorrerlo, supe que antes había estado allí,  como alumno de algún curso del Liceo Experimental Coeducacional de Quilpué.
Qué pequeño es. Será por el vacío que lo ocupa. Me senté en la testera y contemplé su cúpula. No pude dejar de compararlo con el ex Congreso de Cuba. Qué modesto es si lo comparo con el Capitolio cubano. El cubano es réplica del Capitolio de Washington y se lo están comiendo las termitas.

Recordé mi acceso a las graderías del hemiciclo entre puertas oscuras y el aire viciado. Hoy están visibles las vetas de la madera. Todo lo  patrimonial,  se pule y raspa, para que se les quite la pátina del mal uso.
Me imaginé palabreando a muchos parlamentarios, difuntos servidores de la patria, pero más que nada intenté imaginar qué pude haber oído en esa visita de los años '67,  '68 tal vez.   Qué terrible; se me confunde con las visitas a graderías de teatros, dramas y comedias.  Y recordé un libro de un periodista tan parecido a nuestro ídolo de entonces; Julio Cortázar, pero se llamaba EUGENIO LIRA MASSI.
Eugenio Lira Masi
Eugenio Pascual Santos Lira Massi, era periodista de rápido e irreverente disparo. Hacía preguntas de este tono.
- ¿Usted es o se hace?
Usaba corbatas delgadas como las de los escolares de liceo que hoy están, una vez más, de moda.
Un texto de él es inolvidable:
""... Nos miramos y fuimos amigos. En primer lugar, tenía cara de persona y enseguida, me dio la mayor prueba de simpatía: se hizo pichí. Comprendimos de inmediato que seríamos inseparables y en realidad lo fuimos. Iba a la casa de regreso de clases cuando apareció de no sé dónde. Era como una bolita peluda y café. Me siguió sin que se lo pidiera. Al atravesar la primera bocacalle titubeó. La cuneta era demasiado alta para él y se quedó ahí moviendo la colita. Lo llamé con un silbido y se pegó el porrazo. Me devolví a pararlo y fue entonces que dejó la poza. A la segunda cuadra ya se llamaba PIRINCHO.""


Recién ahora, producto de mi cambio de casa y de la visita al Ex Congreso Nacional encontré entre mis cajas, su libro; La Cueva del Senado y los 45 senadores. Volví a leerlo. Porque no sé si en aquel tiempo estaba tan claro que fueran de la cueva de Ali Babá; los senadores. Tenían más pinta de cenadores.
Su texto chispeante, gracioso, deleita en extremo porque está fresco. Entre las muchas glosas de senadores difuntos, la que más me gustó fue la de SALVADOR ALLENDE. De hecho su más conocida anécdota es con él:
- A usted le dicen el Pije ¿Cuántos ternos tiene?
- Sólo uno más que usted. Le responde el entonces candidato.
- ¡Ah, entonces tiene dos!
  Le soltó el "Flaco". 
Hoy supe que la tarde del 11 de septiembre de 1973 fue publicada en el Bando N° 10,  la lista de las 95 personas "más peligrosas de Chile". Una de ellas era Eugenio Lira Massi. Era fundador del combativo Puro Chile. No se la iban a perdonar.
Se asiló el 15,  en la embajada de Francia y sólo a mediados del 74' pudo salir rumbo a París. Nunca más vio a su mujer Estela, ni a sus hijas Ángela, Regina y Eugenia que enfrentaron la vida solas, con miedo y luchando por la sobrevivencia. En Junio de 1975 la policía echó abajo la puerta de su habitación en París y lo encontró muerto. Causa: desconocida. Pero al igual que la Memoria Chilena no dejo de sospechar.

Lira Massi también escribió el libro; Ahora le toca al Golpe, en el que cuenta sus andanzas como reportero en el Tacnazo, la asonada militar del general Roberto Viaux contra el gobierno de Eduardo Frei Montalba el año 69'.  Su texto, semblanza,  sobre Eduardo Frei Montalva es,  maravilloso:
"... Frei es un ser extraño. Hay dos personajes en él. Tal vez son tres, pero el tercero sólo lo conocen en su casa. Uno, es el Presidente de la República, el Excelentísimo señor Eduardo Frei Montalova . El Otro es Eduardo. Hay una notable diferencia entre ambos (…) Cuando Frei actúa de Presidente, parece que entrara en trance. Su rostro se perfila, la nariz se le alarga, las mandíbulas se le aprietan y el espinazo se le estira. Da la impresión de estar almidonado. Si viste de frac y tiene la banda cruzada al pecho, no dan ganas de acercársele. Uno llega a lamentar no ser milico y poder cuadrarse. "
Se explica por qué un terrorita de la VOPVanguardia Organizada del Pueblo ¡Vaya envestidura! - equipado  con un detonador para explotar con un golpe del taco de sus zapatos, se topó de frente en la puerta de acceso a La Moneda con el mismo presidente que lo saludó cortesmente. Se hizo pichí y contestó el saludo con igual cortesía, como corresponde a un ciudadano respetuoso de las instituciones republicana, aunque esté en las antípodas de su pensamiento. De esta norma ciudadana y republicana hay una muestra, un botón:
¿Saben qué dijo del asesinato de Edmundo Pérez Zujovic. Lean:

"... Era reaccionario como él solo, pero muy hombre, de una sola línea y de una hebra. Seguramente por eso nunca mostró la hilacha. Respondía de todos sus actos. Yo le dije de todo por los diarios, revistas, radio y televisión. Siempre bajo mi firma. Él me hizo varias, pero siempre me las avisó. Nos faltó sólo pegarnos con un fierro, pero nunca nos enojamos (…) Sus cobardes asesinos no lo conocían. Si querían matarlo bastaba con hacérselo saber y desafiarlo a encontrarse a una hora y en un lugar determinado. Ahí habría estado, claro que para eso había que ser bien hombre y tener los pantalones bien puestos, como los usaba este hombre con el cual no compartimos ni una sola idea política, pero fuimos amigos. "
Para los que no recuerdan, Pérez Zujovic fue responsable, como Ministro del Interior, de la masacre de Pampa Irigoin o "hechos luctuosos " como tituló la prensa el 69'.  Yo me acuerdo.
Fui contemporáneos de todos; de Lira Massi, Pérez Zujovic, Eduardo Frei Montalba y Salvador Allende.  Me parecían tremendas autoridades, lejanas, inmensas, inalcanzables, casi papales, en un mundo ajeno e incomprensible que ocurría en la prensa y las radios AM.   Eugenio Lira Massi las hizo domésticas y cercanas. Sus descripciones son al hueso y letales.
No me caía bien Allende ni sus reformas me parecían correctas Recién me asomaba a entender al Chile que salía del latifundio y de la practica del inquilinaje: el derecho a pernada. Por eso Allende se declaraba antifeudal ¿De qué está hablando me decía? Yo no sabía.  Sus reformas me parecían insuficientes. 
Con el tiempo se me ha agrandado la figura hasta el tamaño de un prócer. Historias de "anticomunistas" que lo conocieron me han sorprendido; lo engrandecen.  Nobleza obliga; ver a los políticos de este milenio como una casta con privilegios transados al mejor postor y compararlos con ese político de antaño capaz de dar la vida por sus ideas, es desesperanzador.  Hay un abismo ético insalvable. Algunos dirán que es un Chile inventado, nostálgico el que exploro. Otros que no se puede capturar el Chile de esos años. ¡Ah, que no! Lean.

Podrán disfrutar el texto de Lira Massi que le pone color y humaniza esa realidad del ayer fantasmal en blanco y negro. Asómense al placer de la lectura, sin prejuicios, solo por leer el Chile que fue,  en las palabras de un gran periodista.

LA CUEVA DEL SENADO Y LOS 40 SENADORES
Empezaremos por el capitán del equipo (Ponerse de pie. Gracias) Salvador Allende Gossens.
Hay quienes sostienen que su nombre completo es Salvador Isabelino del Sagrado Corazón de Jesús Allende Gossens. Yo sinceramente no he tenido el valor suficiente para preguntarle si ello es efectivo. Podría ser cierto y una cosa así,  es terrible.
El ciudadano Salvador Allende es un tipo singular. Hay que observarlo de cerca para formarse una idea aproximada de él. Claro que si uno ya ha votado tres veces por él no conviene esta experiencia. Al "líder" se le están viniendo los años encima. Los atajó bastante tiempo, pero parece que los años no soportaron más, hablaron entre ellos, se pusieron de acuerdo y se dejaron caer en patota, lo que aparte de ser un abuso, es lamentable.
Por ejemplo, Allende cometió la torpeza estética de cortarse los bigotes (dice que no soportó la insolencia que tuvieron al ponérseles blancos) ¿Y cuál fue el resultado? Se consiguió una cara de vieja que no tiene nada de marxista ni leninista. Sé que a él le parecerá muy mal esto, pero yo debo ser objetivo por encima de cuestiones políticas y doctrinarias. Por otra parte, he sido lo suficientemente benévolo, como para no hacerle caso a un colega periodista que en forma majadera sostiene que Allende se parece a no sé qué pescado. Eso yo no lo podría consignar. Pido perdón por el solo hecho de pensarlo.
No creo que haya más cosas que decir en cuanto a la parte física. Lo de las tenidas ya lo veremos, no se apuren. Quiero sí, dejar constancia que en todo lo demás, sigue siendo el mismo de hace 18 años, cuando fue su primera candidatura. Y ya que hablamos de elecciones, digamos también que hay que distinguir entre el Allende candidato, y el senador Allende, presidente siempre de algo, de la Comisión de Salud o de todos los senadores.
Posee una tremenda facilidad de palabra para enfrentarse a las masas. Todo el mundo lo ha visto más de una vez instalado en la tribuna. Siempre atento, siempre serio, siempre solemne. Al ser anunciado tarda un poco en ponerse de pie. Los aplausos lo empujan. Entonces levanta una mano. Se para, se saca la chaqueta, se arremanga la camisa, avanza hasta el micrófono, se lleva una mano a la cadera. La otra la apoya en el atril, baja la cabeza y es-pera. A su espalda la fila de damas y caballeros instalados en el "presidium de honor" suman sus aplausos a los de la concurrencia.
Cuando Allende cree que ya está bueno, alza la mano que tenía apoyada en el riñón derecho y empieza a hablar:
- Mujer humilde... (aplausos); 
- Hombre que trabaja ... (aplausos)... 
- Campesino, campesina, obrero del cobre, del salitre y del carbón ... (ahora cada cinco o seis citas viene el aplauso)... 
- Empleado público, semifiscal y del sector privado. Compañeros todos. Traigo la representación del partido socialista. Otra vez comienzan los aplausos frenéticos y el Secretario General del Partido debe ponerse de pie para agradecer la ovación) 
- Del partido comunista ...  (la misma cosa) 
- Del partido Radical doctrinario ...  (aplausos y algunas pifias), 
- Del Movimiento Católico Allendista ... (se pondrá de pie Juan de Rosa Ventura y asombrará al público con un nuevo color del cabello), 
- De la Confederación de Colectividades Populares, CONCOPO ... (aquí se para Mamerto Figueroa), 
- Del Frente Cívico-Militar ... (se para un caballero al que nadie conoce).
Durante diez minutos más o menos, Allende sigue nombrando movimientos y siglas y cada vez que esto ocurre se pone de pie un viejo guatón distinto, que saluda con una mano en alto y ríe satisfecho. Una vez que no ha quedado ni un solo veterano sin su cuota de aplausos y su saludo a la afición, entra en materia:
- Vengo a explicar cómo y de qué manera, el Movimiento Popular hará realidad en Chile los cambios estructurales que el país necesita y el pueblo reclama...
De ahí para adelante ya está lanzado y podrá hablar horas y horas, sin dar muestras de agotamiento físico ni mental.
Cada cierto rato dirá que es "profundamente anti-imperialista, anti - oligarca y anti - feudal" y sacará aplausos. Cuando necesite otros pocos dirá:
- ¡Yo que pude paralizar el cobre, el salitre y el carbón.
En suma, sabe cómo manejar a las masas y siempre les da, en sus discursos, lo que ellas quieren.
- Emplazo a mis detractores políticos a que digan quién ha hecho más que yo por la Madre y el Niño en este país. 
- Yo no busco un millón de votos, busco un millón de conciencias limpias. (Tiene debilidad por la higiene)
- Aquí están mis manos limpias de peculado. - Mis treinta años de limpia trayectoria revolucionaria. No hay caso. Se la sabe por libro. ¡Dieciocho años,  son dieciocho años, también!
Allende como candidato sale en cualquier parte. Claro que de senador. Como senador, también es un caso. Serio, estudioso, vistoso (aunque sea cacofónico). Siempre pasa algo cuando habla Allende. Siempre se las arregla para desatar polémica. Se dio el lujo de inventar las OLAS, un organismo que nunca funcionó ni sirvió para algo, pero que tuvo preocupado no sólo al país sino al continente entero, que anduvo viendo revoluciones por todos lados, hasta que se convenció que era solamente una cosa de Allende.
Dio la gran pelea de su vida, hasta conseguirse la presidencia del Senado. Todo estaba en contra suya, pero se las arregló, nadie sabe cómo, para llegar a la "testera" con una solemnidad que ya se la quisiera el Papa para asomarse en la plaza San Pedro.
Dicen que tiene mucha "acción política". Esto en castellano quiere decir que mientras otros piensan y calculan, él se lanza de piquero. Hace cosas. Sus adversarios todavía se están poniendo de acuerdo, cuando ya Allende ha tomado desayuno con fulano, ha almorzado con Perengano, ha tomado once con el último que le faltaba y a las cuatro de la tarde, cuando se produce la votación, todos están cuadrados. Eso se llama tener "acción política". Y tener aguante.
Nadie como Allende se ha recorrido más veces el país de arriba abajo. Nadie tiene más capacidad para dar apretones de mano y escuchar canciones de protesta. Va al extranjero. Dicta conferencias y vuelve justo para desarmar la máquina que le estaba montando Ampuero. Siempre en primera línea, en foros, en entrevistas para la prensa, para la radio, para la televisión. ¿Hay que maquillarse?  Nos maquillamos.
- Póngame más polvos en la frente para que no salga brillante. ¿Me saco los anteojos para que le sea más cómodo?
- Gracias, compañera maquilladora. Usted me ha dejado muy bien y créame que es un agrado que una mujer hermosa le toque a uno la cara.
Siempre amable con las damas y con inquietudes de galán. Un poco antiguo quizás, pero eso es cuestión de estilo.  Se ha hablado mucho de la elegancia de Salvador Allende, incluso se le ha criticado el hecho de que un líder popular vista tan bien. Error que de tanto repetirse casi se ha convertido en una verdad.
Allende tiene ropa, es cierto. Mucha. Pero de ahí a que sea elegante hay bastante diferencia. También hace falta el gusto y por ese lado falla. Nada se saca con andar cambiándose a cada rato y tener la prenda justa para cada ocasión si falta lo otro. No es problema de cantidad y eso parece que no se lo han dicho. O por chuparle la media le han dicho que está muy bien.
Pero no sigamos con estas cosas. Digamos que la calidad de "líder" de la izquierda no se la puede quitar nadie. Podrán decir que pronuncia la palabra pueblo como escupiendo la pe, que emplea frases cliché como "con serena firmeza y viril energía", pero nadie podrá decir que ha traicionado a ese "pueblo" - que pronuncia de manera tan rara - o a la doctrina de su partido. Por algo ha sido tres veces candidato a la Presidencia de la República en representación de la izquierda.
Cada cual tiene sus defectos y sus debilidades. Unos hacen la revolución de una manera y otros de otra.
¿O acaso no es revolucionario presidir el Senado en guayabera?
...
- "Si yo fuera modesto, sería perfecto"(Eugenio Lira Masi)
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herminda de la victoriacanción de victor jara, imágenes del documental de douglas hubner, 1969 CE U. DE CHILE
Posted by I Love Stgo. on lunes, 15 de febrero de 2010

herminda de la victoriacanción de victor jara, imágenes del documental de douglas hubner, 1969 CE U. DE CHILE
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