Rubén Cárcamo Bourgade

jueves

CARTA A ERIKA. Detalle difuso, detalle concreto

El modernismo del que padecemos en la estética fue una reacción para superar el romanticismo que le antecedió. Así se hizo gusto intelectual por lo parco, lo breve, lo justo y necesario, lo preciso, (la vivienda es una máquina de habitar). La abstracción geométrica que padecemos,  hasta en el diseño de los artefactos domésticos;  cuánto sabor nos ha quitado.

Esta forma seca y árida se contrapone a mi afición personal por lo sensitivo, por lo suave, por el exceso de adjetivos, por el ornamento y el detalle difuso, por el universo indefinido de lo borroso ¡como si el universo ya no fuera bastante!

Antes que lo preciso prefiero la ambigüedad con sus derivaciones inasibles donde la metáfora es el estandarte sin límites de la imposible interpretación sin pretensiones de arte superior o exaltación del alma; es ella la incertidumbre perfecta que nos acontece día a día.